Productos financieros: breve atlas para ubicarse en el trading

Productos financieros breve atlas para ubicarse en el tradingPara volverse un buen trader , parece que estudiar mucho sobre distintos temas relacionados con los mercados financieros y poner en práctica los conocimientos aprendidos posiblemente en una cuenta demo es una de las maneras más seguras de iniciarse en este mercado que dia a dia mueve trillones de dólares. Aunque el ponernos a estudiar y a practicar no nos ofrezca la posibilidad inmediata de ganar dinero, sí nos ofrecen la seguridad de ganarlo en el mediano o largo plazo dependiendo de la capacidad de cada trader ya que se trata del único modo serio de entrar en este mundo.

Aprendiendo a utilizar los instrumentos de análisis técnico

Es muy importante entender bien cómo usar instrumentos de análisis técnico ya que de ellos depende la precisión con la que podrás prever movimientos de mercado, pero también es importante obtener conocimientos de tipo práctico. Mucha gente maneja a la perfección un gráfico pero no se mueve del mercado de divisas o Forex, porque es el único que conoce y en el que se siente seguro. Lo cierto es que se puede invertir en muchos mercados y a continuación procuraremos darte una especie de atlas muy breve pero conciso, para que te ubiques entre los diferentes productos financieros y puedas hacer del trading un modo de vida que puede llevarte a grandes beneficios a nivel financiero.

Palabras y definiciones importantes para ingresar al mundo del trading

Lo primero que hay que entender es la diferencia entre derivado financiero y activo subyacente. El derivado financiero es un producto financiero que basa su valor en el de un activo subyacente, el cual puede tratarse de cualquier cosa, desde materias primas hasta acciones, índices bursátiles o intereses. La ventaja de este tipo de inversión es que requiere una pequeña cifra para invertir, ya que  se puede aprovechar la posibilidad de usar el apalancamiento o de invertir sobre futuros.

  • Derivados financieros

1-      Futuros: se trata de un contrato en el que se establece la compra-venta de un producto en una fecha futura, basándose en los precios actuales. La ganancia es pues obtenida por la diferencia de precios entre el día de la firma del contrato y el día de su vencimiento.

2-      Warrants: funcionan más o menos como los futuros, a diferencia que el contrato no establece una obligación sino solo un derecho, de comprar o vender un particular producto. Aquí hay que establecer una diferencia entre las partes. En primer término la parte que ejerce el warrant tiene el derecho de decidir si compra o vende, pero la otra parte está obligada a hacerlo en el plazo que haya sido establecido en el contrato de garantía.

3-      CFDs: se les llama en español contratos por diferencias. El objeto de este tipo de contrato es marcar la diferencia del precio al momento de la apertura del contrato y al momento del cierre que es donde se puede verificar una ganancia o una pérdida para el inversor. No se utiliza en todos los mercados financieros del mundo, el país en donde más se usa este tipo de contrato es el Reino Unido.

  • Activos subyacentes

1-      Acciones: probablemente todos sabemos qué son ya que están presentes en el imaginario colectivo a través de periódicos, películas o programas de televisión. Se trata de un título que equivale a la fracción de una sociedad cotizada en la bolsa y que tiene cierto valor diario en el cierre e incluso llega a cambiar dentro del mismo día de trabajo en la bolsa donde cotiza. El valor de las acciones suben y bajan todos los días y en base a esto se obtienen ganancias al venderlas o comprarlas.

2-      Índices bursátiles: no se trata ni de un título ni de una materia, sino de un número que refleja el movimiento promedio de un conjunto de acciones pertenecientes a una misma bolsa de valores. Al invertir en índices bursátiles se invierte en la posibilidad de que estos aumenten o disminuyan.

Intereses: estos se expresan en porcentajes al año y corresponden a créditos o a rentabilidad de productos. Entre los más conocidos encontramos los intereses de préstamos bancarios. Indican cuanto se gana o cuanto hay que pagar por una cierta cifra o activo. Invertir en intereses significa determinar si estos subirán o bajarán.